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Big Fish... la constitución de un padre

  • Foto del escritor: Equipo de Psicólogos Online Argentina
    Equipo de Psicólogos Online Argentina
  • 1 ene 2021
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: hace 2 días

¿Qué hace un padre? ¿Qué es lo que un padre deja, más allá de su presencia o su ausencia? Este artículo propone una reflexión sobre lo que constituye un padre para cada uno: no desde los hechos biológicos ni desde el ideal de lo que "debería ser", sino desde lo que cada padre transmite a su manera —con sus relatos, sus silencios, sus versiones de la vida— y desde el movimiento que cada hijo necesita hacer para apropiarse de esa herencia y construir algo propio con ella. Una pregunta que la película Big Fish de Tim Burton pone en escena de manera extraordinaria, y que el psicoanálisis viene pensando desde hace más de un siglo.



Traducida como El gran pez es una película dirigida por Tim Burton y escrita por John August del año 2003. Basada en la novela Big Fish: A Novel of Mythic Proportions de Daniel Wallace.


Hay películas que no se olvidan fácilmente. No porque tengan efectos especiales impresionantes ni porque terminen bien, sino porque tocan algo que ya estaba ahí, esperando ser realizado. Big Fish (Tim Burton, 2003) es una de esas películas.


Cuenta la historia de Edward Bloom, un hombre que pasó toda su vida contando aventuras extraordinarias: gigantes, brujas, ciudades mágicas, peces imposibles. Y cuenta también la historia de su hijo Will, que creció escuchando esas historias y llegó a un punto en que ya no pudo más con ellas. No porque sean aburridas. Sino porque no sabe qué es verdad y qué es invención. Y eso, para Will, se convierte en un problema que lo paraliza.



La pregunta por el padre


Will está a punto de convertirse en padre. Su mujer está embarazada. Y sin embargo, algo no cierra. Hay algo en la relación con su propio padre que lo tiene detenido, suspendido en una pregunta que no termina de resolverse: ¿quién es realmente mi padre? Pregunta que atañe a cada uno.


Desde el psicoanálisis, esta pregunta tiene un nombre: es la pregunta por la filiación. No se trata simplemente de saber de quién se es hijo en términos biológicos. Se trata de algo más profundo: de poder ubicarse en una historia, de recibir algo de la generación anterior que permita seguir adelante, de poder construir la propia vida a partir de lo que otro transmitió.



El hijo que espera la verdad para poder avanzar


La pelicula nos presenta un padre que no para de contar su historia por medio de las mil aventuras que vivió. El hijo paso de creerle a desconfiar de esas historias. Quiere LA verdad. La versión real, sin adornos, sin fantasía.


Necesita contar con una versión propia de lo que es un padre ahí donde él está avanzando hacia el devenir él tambien padre. Hasta aquí podría ser un hijo encantado por su padre o un hijo enojado con su padre por sentir que le oculto la verdad pero queda detenido en el poder devenir él mismo un padre hasta que el pueda realizar un movimiento propio en lugar de seguir esperando la verdad del padre. Movimiento de apropiación de lo que el padre ofrece con su deseo. Este hijo queda detenido por la verdad que espera descubrir y no soporta lo que supone que el padre oculta. Creer que oculta implica creer que habría una versión verdadera de la historia que el padre esconde. Y el padre no es un hecho en sí mismo sino que el padre es el que ofrece una versión.


Lo que la terapia online nos enseña a cada psicóloga online Argentina o psicólogo es que no hay la verdad sino una versión que es lo que puede transmitir cada padre. ¿Versión de qué? de como se las arreglo para anudar el deseo, el amor, la satisfacción y el cuerpo propio. Y es lo que este padre transmite en sus relatos. Y al hijo le toca poder hacer su propia versión ahí donde el padre no ve o no dijo.


La película muestra este punto con una bruja que permitía ver la propia muerte. Y ahí se juega el asunto de si el padre vio o no vio su muerte en la mirada de la bruja. Eso nunca lo relato. En la escena final el padre se está muriendo y le pide al hijo que le cuente que sucede. El hijo le dice que no sabe que eso nunca se lo contó. Will, que pasó toda la vida queriendo escuchar, de repente tiene que hablar, tiene que inventar...


Toma los materiales que el padre le fue dejando durante años, todos esos relatos que tanto lo irritaron, y construye con ellos una versión del final. Una versión digna, épica, llena de los personajes que poblaron esas historias. Este momento es, clínicamente, extraordinario. Porque lo que Will hace ahí no es simplemente consolar a su padre. Lo que hace es apropiarse de algo. Toma el lugar que el padre dejó vacante: el lugar del que cuenta, del que crea sentido, del que transmite una versión de la vida.


Y es en la apropiación de ese lugar que el padre dejo vacante, en el trazado de ese borde, de ese límite, que el hijo deviene él mismo capaz de transmitir y hacerse de su versión... ¿Qué deviene su padre en ese momento? Un Gran Pez


En terapia, ya sea en un proceso presencial o a través de la terapia online, este tipo de movimiento es lo que muchas veces constituye el corazón del trabajo clínico. No se trata de descubrir una verdad oculta sobre el pasado, sino de poder hacer algo con lo que fue. De poder pasar de ser el que recibe pasivamente a ser el que construye su propia historia.



El psicoanálisis y la pregunta por los orígenes


La pregunta que recorre Big Fish no es nueva. El psicoanálisis lleva más de un siglo trabajando sobre ella.


Freud ya señalaba que la relación con el padre es una de las más determinantes en la vida psíquica. No porque el padre sea todopoderoso, sino precisamente porque no lo es. Porque tiene fallas, ausencias, versiones incompletas. Y es en esos huecos donde cada sujeto tiene que poner algo propio.


Lacan fue más lejos. Planteó que el padre funciona, ante todo, como una función simbólica. No es tanto la persona de carne y hueso, sino lo que esa figura representa en el psiquismo: la ley, el límite, la posibilidad de salir de cierta fusión y lanzarse al mundo propio.


Cuando esta función no opera bien, muchas veces el resultado es exactamente lo que vemos en Will al comienzo de la película: un sujeto que no puede avanzar porque espera algo que no llega. Que posterga su propia vida mientras espera una completud que nunca va a venir de afuera.


El trabajo analítico, tal como lo concebimos quienes trabajamos desde una orientación psicoanalítica —ya sea en consulta presencial o como psicólogos online en Argentina— apunta justamente a que el sujeto pueda hacer ese movimiento: dejar de esperar la verdad del otro y empezar a construir la propia versión.




Volverse padre: la transmisión continúa


Cuando Will termina de contar, su padre sonríe y muere. Y Will, en el velatorio, se encuentra con todos los personajes de los relatos. El gigante. Los gemelos siameses. Los amigos del pueblo de Spectre.


Todos reales. Todos existentes. Las historias no eran mentiras. Eran, como toda versión, una manera particular de mirar la vida.


Y al final de la película, Will le está contando esa misma historia a su propio hijo. El ciclo continúa. La transmisión, con sus imperfecciones y su magia, sigue.


Porque de eso se trata, en definitiva. No de heredar una verdad sino de recibir algo —aunque sea incompleto, aunque sea exagerado, aunque sea un pez enorme— y hacer con eso algo propio. Muchas veces lo que nos detiene no es la ausencia de respuestas, sino la ilusión de que hay una respuesta definitiva esperando ser encontrada. Una verdad completa que, una vez conocida, nos liberaría de la tarea de construir la propia.


El psicoanálista online no promete esa verdad. Pero sí ofrece un espacio donde poder hacer ese movimiento: pasar de ser el que espera a ser el que, finalmente, cuenta.




Redactado por el Equipo de Psicólogos Online Argentina (Especialistas UBA)

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