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Cómo leer a Lacan

  • Foto del escritor: Equipo de Psicólogos Online Argentina
    Equipo de Psicólogos Online Argentina
  • 2 may
  • 6 min de lectura

Portada del libro "Cómo leer a Lacan" de Slavoj Žižek, editorial Paidós.

Hay libros que no pretenden darte respuestas. Pretenden, en cambio, enseñarte a hacerte mejores preguntas. Cómo leer a Lacan, del filósofo esloveno Slavoj Žižek —publicado por Paidós en su colección Espacios del Saber— es uno de esos libros. Una propuesta de lectura de los textos de Lacan y del psicoanálisis lacaniano. Cómo leer a Lacan propone su perspectiva de las ideas principales de Jacques Lacan desde diferentes materiales que aporta para acercarse al pensamiento lacaniano. Una introducción viva, provocadora y sorprendentemente accesible a uno de los pensadores más complejos del psicoanálisis del siglo XX.


Y Žižek lo logra a través de algo inesperado: el cine. Películas como Alien, Casablanca, Ojos bien cerrados o la vieja serie de espías de la CIA se convierten en su terreno de juego para explicar conceptos que, de otra manera, podrían sonar herméticos. El resultado es un libro que te engancha desde la primera página y que, sin que te des cuenta, te deja pensando en cosas muy serias sobre tu propia vida.



El "retorno a Freud"


Uno de los puntos de partida más fuertes del libro es la pregunta: ¿qué significa que Lacan haya propuesto un "retorno a Freud"? La respuesta de Žižek es iluminadora y sirve para entender toda la propuesta lacaniana.


No se trataba de volver a repetir lo que Freud dijo, sino de recuperar el núcleo más perturbador de su descubrimiento: el inconsciente. Pero no ese inconsciente que la cultura popular imagina como un depósito oscuro de impulsos irracionales y deseos reprimidos —algo así como una bestia que hay que domar. Para Lacan, esa imagen romanticona le hace un flaco favor a Freud.


El verdadero escándalo freudiano, señala Žižek, es otro: el inconsciente no es irracional, sino que tiene su propia gramática, su propia lógica. El inconsciente habla. Y en esa habla aparece una verdad que el sujeto no puede soportar del todo, una verdad con la que tiene que aprender a convivir. El lema freudiano —"donde eso estaba, yo debo advenir"— no significa conquistar el inconsciente y someterlo a la razón, sino atreverse a ir al lugar donde habita la propia verdad, aunque sea incómoda.


Este es el punto de partida del psicoanálisis lacaniano, y también, en cierta forma, de lo que hacemos en la clínica: no adaptar al paciente a la realidad social, sino acompañarlo en el encuentro con aquello que su deseo tiene de más propio y singular.



Lo que decimos sin decir: el lenguaje y el "gran Otro"

El peso de las palabras que no se pronuncian


Uno de los capítulos más originales del libro arranca con una pregunta cotidiana: ¿por qué a veces decimos algo y comunicamos algo completamente distinto? Žižek trabaja la idea de que el lenguaje nunca es neutro. Las palabras siempre dicen más de lo que el hablante intenciona —y a veces menos.


Para ilustrarlo, el filósofo usa ejemplos que van desde los discursos políticos hasta los gestos de la vida amorosa. En términos lacanianos, esto remite a la diferencia entre lo que se dice y el acto de decirlo. Un gesto puede contradecir por completo las palabras que lo acompañan. Y en ese espacio entre ambas cosas —en esa brecha— es donde el psicoanálisis trabaja.


Conectado con esto aparece el concepto del "gran Otro": no una persona concreta, sino el orden simbólico, la red de convenciones, lenguajes y normas dentro de la cual nos movemos. Žižek lo explica con una imagen muy clara: el gran Otro es frágil, casi virtual —existe sólo en la medida en que actuamos como si existiera. Como una nación, como una causa, como cualquier institución: no tiene existencia física, pero organiza la vida de las personas de una manera muy real.


Lo más inquietante de esta idea, quizás, es que ese gran Otro tampoco sabe todo. Tiene sus propias lagunas, sus contradicciones. Y parte del trabajo analítico —del trabajo que hacemos en la terapia online y en el consultorio— tiene que ver con empezar a ver cuánto de lo que creemos que "debemos" hacer o sentir viene de ese Otro, y cuánto tiene que ver con el propio deseo.



El deseo, el fantasma y lo que no podemos ver de frente

¿Qué queremos cuando queremos algo?


El capítulo sobre el deseo y el fantasma es, posiblemente, el más relevante para quienes se acercan al psicoanálisis desde la experiencia cotidiana. Žižek trabaja con la película Ojos bien cerrados de Stanley Kubrick para pensar algo que Lacan formuló de manera contundente: la relación sexual, en el sentido pleno del término, siempre está mediada por el fantasma.


¿Qué significa esto? Que nunca deseamos al otro directamente, en su plena realidad. Siempre hay algo que funciona como pantalla, como filtro —una escena fantasmática que organiza el deseo y le da su forma específica. El goce sexual, en su intensidad más cruda, es para Lacan algo del orden de lo traumático, algo que no puede ser asimilado sin ese velo fantasmático. Les recomendamos tambien un texto nuestro donde desarrollamos este punto: ¿Qué es la Relación Sexual?


Pero el libro va más lejos todavía con el concepto de objeto a, uno de los aportes más originales de Lacan. El objeto a no es el objeto que deseamos, sino la causa de nuestro deseo: ese pequeño detalle, ese rasgo casi imperceptible que hace que alguien o algo nos resulte irresistible. Žižek lo ilustra con una escena de La invasión de los usurpadores de cuerpos: los extraterrestres que han colonizado cuerpos humanos son casi idénticos a las personas, salvo por un pequeño detalle —un brillo en los ojos, algo en la piel. Ese mínimo detalle los delata. Y ese mismo mecanismo, dice Žižek, opera en el racismo y también en el amor: siempre hay un pequeño rasgo que organiza todo el campo del deseo.


En la práctica clínica, esto tiene una resonancia profunda. Muchas veces el paciente que llega a una consulta de psicoanálisis online con un profesional del equipo, llega preguntándose por ese objeto perdido que siente que le falta: esa relación que no funciona, ese trabajo que no satisface, ese vacío que no puede nombrar. El análisis no propone llenarlo. Propone, en cambio, una relación diferente con la falta misma.



El superyó que nos manda a gozar

"No tenés que ser feliz. Pero debés serlo."


Quizás el capítulo más provocador del libro es el que gira alrededor de la película Casablanca y la noción de superyó. La formulación de Lacan que Žižek toma como punto de partida es lapidaria: "Nada obliga a nadie a gozar, salvo el superyó."


Habitualmente pensamos al superyó —esa instancia psíquica que Freud identificó— como una voz moral que nos prohíbe cosas. La instancia del "no deberías". Pero Lacan complejiza eso: el superyó moderno no nos prohíbe gozar, sino que nos obliga a hacerlo. "Divertite. Sé feliz. Disfrutá la vida. Aprovechá cada momento." Estas consignas, aparentemente liberadoras, encierran una exigencia feroz: si no gozás, algo está mal en vos.


Esta observación tiene una pertinencia clínica enorme en la época actual. Muchos de los malestares que encontramos —la angustia, la sensación de fracaso, la incapacidad de disfrutar— tienen que ver no con una represión excesiva sino, paradójicamente, con el imperativo de gozar. La cultura contemporánea, con su mandato de autorrealización, positividad y bienestar obligatorio, funciona muchas veces como un superyó feroz que convierte cada momento de tristeza o duda en un síntoma de fracaso personal.


El psicoanálisis —en la orientación que atraviesa el trabajo de Lacan y que recorre también la práctica de los psicólogos argentinos formados en esa tradición— no propone una felicidad alternativa. Propone algo más honesto: escuchar lo que hay detrás del malestar, sin taparlo con recetas.



Un libro para los que quieran acercarse al psicoanálisis


Cómo leer a Lacan no es un libro que te diga qué hacer con tu vida. Tampoco es un texto exclusivamente académico. Es algo más raro y más valioso: una invitación a pensar de otra manera. A preguntarte qué hay detrás de tus repeticiones, de tus elecciones, de lo que creés que querés.


Desde la perspectiva clínica que sostenemos en Psicólogos Online Argentina —una perspectiva psicoanalítica, formada en la tradición de Freud y Lacan— este libro es un punto de entrada excelente para quienes quieren acercarse al psicoanálisis sin renunciar al rigor ni a la provocación intelectual.


El tratamiento psicoanalitico no promete recetas ni fórmulas. Propone, en cambio, un espacio donde la pregunta por el propio deseo tiene lugar. Donde lo que duele puede empezar a tomar forma en palabras.




Redactado por el Equipo de Psicólogos Online Argentina (Especialistas UBA)

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