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devenir… la mirada como objeto

Actualizado: ago 2

“La mirada no se sitúa simplemente a nivel de los ojos. Los ojos pueden no aparecer, estar enmascarados. La mirada no es forzosamente la cara de nuestro semejante, sino también la ventana tras la cual suponemos que nos están acechando. Es una x, el objeto ante el cual el sujeto deviene objeto.” Jacques Lacan Seminario I “Los escritos técnicos de Freud” clase del 9 de junio de 1954.


Una manera de abordar este párrafo del seminario “Los escritos técnicos de Freud” de Jacques Lacan del año 1953-54 es servirse de algo que formula en ese mismo seminario como el buen método analítico, dice: “Freud nos enseña que el buen método analítico consiste siempre en encontrar una misma relación, una misma conexión, un mismo esquema, que se presenta a la vez en las formas vividas, en los comportamientos, y también en el interior de la relación analítica.” Entonces, si se sigue esta indicación puede surgir la pregunta sobre ¿qué movimiento de la mirada está presentando Lacan con respecto al interior de la experiencia analítica?

Se trataría del movimiento en el cual los ojos y el rostro como referencias exteriores a través de las cuales el sujeto se identifica pueden ausentarse; esta sustracción va a dar cuerpo a la ventana como marco donde se puede estructurar la suposición de una presencia acechante. La suposición conlleva la dimensión de la espera de lo que puede advenir en el marco y eso tiene un sentido, acecha al sujeto, lo concierne.

La mirada misma deviene marco, deviene objeto y es por lo cual el sujeto puede devenir ese objeto, no hay ahí ninguna subjetividad, es una x que funciona como enigma, donde puede producirse una verdadera pregunta por lo que se estructura de la suposición. Este movimiento permite entonces que la transferencia se dimensione. Donde la psicóloga online o el psicólogo online devienen por este movimiento analista en función.

En este seminario Lacan introduce lo real como lo que resiste a la simbolización. Esta producción de lo oculto que en tanto x dimensiona lo imaginario y lo simbólico tiene la potencia de incluir lo real. La transferencia no seria solo imaginaria y simbólica sino que anuda con lo real en la terapia online o presencial.

Contando con el marco, el sujeto puede encontrarse con la x que lo acecha, que lo concierne, y en tanto no se erijan los ojos de la conciencia puede haber soporte para ese tiempo de espera y de angustia donde el sujeto todavía no ve. La conciencia que cree ver no soporta el enigma que pone en juego un no saber, es necesario que en un análisis, por el psicoanalista, opere el enmascaramiento que permite el pasaje de la mirada del otro que determina al sujeto a la mirada como objeto. La mirada como objeto es aquella que incluyendo lo real indetermina lo ya visto y lo ya sabido para que en un momento posterior, si se deja llevar por el misterio que se le presenta, el sujeto pueda ver. Que el sujeto pueda ser incauto de esta presencia, declinando los ojos de la persona, es una cuestión que hace a la continuidad de la terapia psicoanalítica.

¿Qué dimensión de la presencia se presenta con la mirada como objeto? ¿Qué es lo que deviene acechante? Lo oculto como lo no reconocido de sí, la x, aparece como la presencia del otro que Lacan precisa en este seminario como la presencia del psicoanalista. Presencia que a nivel de los ojos podría presentarse como persecutoria, pero en tanto se cuenta con el marco de la ventana la misma funciona como soporte del no saber. Este soporte tendría la potencia de incluir lo aun no nacido de sí mismo. La transferencia como suposición se soporta entonces en el objeto y en el no saber.

En este movimiento transferencial el sujeto como objeto mirada pasa a estar en las cosas. En un sueño, por ejemplo, dónde por el trabajo de análisis se produce un descentramiento por el cual ya no hay un punto único desde el cual se vería, se da paso a que las cosas (como los diferentes elementos del sueño) que pueden hacerle signo al sujeto acechándolo, lo afecten y que el sujeto en su división devenga las cosas del sueño. Cosas que van a ir llevando a la desidentificación pero también a que las cosas puedan decir… otra cosa. Las cosas como lo imaginario y lo simbólico que incluyen lo real, la pulsión. Las cosas transportadas a un espacio de alteridad desde donde puede surgir un decir sensible por lo real y recién ahí el sujeto podrá empezar a ver su devenir.-



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