Terapia virtual y presencial: ¿son realmente lo mismo?
- Equipo de Psicólogos Online Argentina

- 17 ago 2023
- 4 min de lectura
Actualizado: 3 jun
Ya han pasado varios años desde que iniciamos esta experiencia de ofrecer terapia que nombramos de diferentes maneras: a distancia, online, en línea, virtual. Y después de este tiempo, nos parece oportuno transmitir lo que nos encontramos a partir de la experiencia clínica de nuestro equipo con la terapia online.
Antes de la pandemia, existían prejuicios sobre lo que se podía lograr de manera virtual. Sin otra opción, la sociedad tuvo que probar, y descubrió que muchas cosas eran posibles de esta manera.
Nosotros queremos contarles lo que hemos ido ubicando sobre el encuentro entre un psicólogo y alguien que consulta por un padecimiento, y lo que nos parece fundamental para garantizar su eficacia.
¿Es lo mismo la terapia por videollamada que la presencial?
Esta es la pregunta que tanto pacientes como psicólogos nos hacemos. La respuesta es evidente: no es lo mismo. Encontrarse de manera presencial y hacerlo a través de la tecnología son experiencias distintas. Pero eso no significa que una sea mejor o peor, simplemente son diferentes. La cuestión es qué consideramos necesario para que un tratamiento sea eficaz.

Replanteando conceptos: encuentro, presencia y distancia
Hay términos que parecen claros pero merecen ser cuestionados: encuentro, presencia y distancia.
• Encuentro: Existen muchas formas de encuentro. ¿Cuál es el que importa en terapia? ¿Es más relevante estrechar la mano o que el paciente pueda encontrarse con lo que le sucede, descubrir el origen de su malestar y salir del desencuentro consigo mismo? Para nosotros, encontrarse en el mismo sitio no es el encuentro que nos parece necesario para la terapia, sino el encuentro que posibilita la palabra.
• Presencia: Freud decía que nada puede ser tratado en ausencia, y estamos de acuerdo. Pero, ¿qué tipo de presencia se necesita? No es la presencia física de los cuerpos, ya que el tratamiento no requiere tocar físicamente al otro. Aunque el malestar afecta al cuerpo, la cuestión es qué es lo que se tiene que presentificar para tratar ese malestar. Y aquí conectamos con el punto anterior: se trata de que el encuentro que permite la palabra vaya presentificando lo que del malestar hasta ese momento no pudo tratarse. Esa es la presencia que consideramos necesaria, y para eso no es necesario encontrarse tampoco en el mismo sitio.
Queda la "distancia". Y este es un término que rápidamente se piensa de manera geográfica, pero con algo que dijimos antes podemos también replantearlo. Cuando dijimos que "se trata de poder empezar a encontrar el origen del malestar para así salir del desencuentro habitual consigo mismo", esto último puede resultar enigmático porque justamente presentifica una distancia donde no se la supone. ¿Cómo puede haber distancia consigo mismo? Nos encontramos en los tratamientos como muchas personas sufren sin saber por qué y no entienden qué les pasa. Les recomendamos sobre este punto el post de nuestro blog: "No sé lo que me pasa" Una lectura de la extrañeza de los síntomas desde el psicoanálisis".
• Distancia: la distancia que interesa no es la distancia geográfica, si el terapeuta esta en la misma habitación que el paciente, sino cómo hacer con esa distancia consigo mismo. Lo que puede parecer enigmático porque sugiere una distancia interna. Para tratar esa distancia encontramos una vía en el encuentro que la palabra posibilita, permitiendo presentificar lo que hasta ese momento no pudo tratarse. Esto abre la posibilidad de hacer otra cosa con eso a partir de la generación de nuevos recursos y así permitir algun acercamiento consigo mismo, con los asuntos por los que se estaba atravesado y no se sabia. Y en esto el tratamiento a distancia es tan eficaz como el presencial.
Conclusión
Son diferentes modos, sí, pero lo importante es posible de ambas maneras. No hemos encontrado que el tratamiento por videollamada tenga limitaciones diferentes al presencial en cuanto a su eficacia. Algunos profesionales o pacientes pueden preferir un modo u otro, o puede darles igual; la elección es personal.
Algo más... lo que hicimos en este texto es similar a lo que se hace en un psicoanálisis online. Esto es, poder tomar las viejas palabras que quedaron fijadas en determinados sentidos y poder replantearlas para que otra relación que no se esperaba surja y eso permita ir tratando el padecimiento dando lugar a otra relación consigo mismo y con los demás.
Preguntas frecuentes:
¿La terapia a distancia es igual de efectiva que la presencial?
La terapia por videollamada y la terapia presencial son modalidades distintas, pero eso no significa que una sea mejor o peor. Lo que determina la eficacia no es el lugar del encuentro, sino la posibilidad de que la palabra funcione: que quien consulta pueda comenzar a encontrar el origen de su malestar y construir nuevos recursos para tratarlo. A partir de años de experiencia clínica podemos decir que son formas diferentes pero igual de eficaces.
¿Tiene limitaciones la terapia por videollamada frente a la presencial?
No hemos encontrado que la terapia por videollamadada tenga limitaciones propias en cuanto al tratamiento frente a la modalidad presencial. Algunos profesionales o pacientes tienen preferencias personales por un modo u otro, pero eso no implica una diferencia de eficacia. Lo que el tratamiento necesita —el trabajo con la palabra, la escucha analítica, la construcción de un espacio singular— es completamente posible para las dos formas.
Redactado por el Equipo de Psicólogos Online Argentina (Especialistas UBA)
Revisado por la Lic. Cecilia Alejandra Brondolo (M.N 28.261) - UBA


